jueves, 22 de diciembre de 2011

¿Cómo hacer un reportaje radiofónico?

Mesa de montaje / suite101.com
Hacer un reportaje es tan fácil como contar una historia a través de testimonios que sigan un hilo conductor. Si el medio elegido es la radio, sigue estas recomendaciones.


El reportaje es el género más rico de los usados en radio desde la perspectiva informativa. No tiene una estructura rígida, lo que le da una gran libertad creativa al profesional, aunque nunca debe olvidar que se trata de una narración de carácter informativo.
A pesar de esta ausencia de dogmas rígidos a la hora de elaborar un reportaje radiofónico, sí que existen unas pautas a seguir.
Por ejemplo, sí es verdad que en radio podemos encontrar reportajes simultáneos, que se realizan en directo y la creación se ejecuta paralelamente al desarrollo de la acción reportajeada. Pero lo más habitual es encontrarnos con reportajes en diferido, que permiten el montaje.
Para elaborar, por ejemplo, un reportaje sobre las actividades de una asociación dentro de un centro penitenciario, debemos seguir una serie de pasos que se repiten en todos los reportajes.

Producción
Llamamos trabajo de producción al primer paso que debemos dar frente a cualquier tipo de pieza radiofónica interpretativa o informativa. Se trata de hacer las gestiones y llamadas oportunas para concertar una cita con el, o los, que será el protagonista de nuestro proyecto radiofónico y del que recogeremos información.
En nuestro primer ejemplo nos pondremos en contacto con la cárcel de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Tendremos que pedir los permisos oportunos para poder acceder y hablar con los reclusos.


Volcar el bruto
Una vez concertada y hechas las entrevistas, volvemos a la emisora con el bruto y lo volcamos. "Volcar el bruto" es una expresión que escucharás continuamente en tu emisora de radio. Se trata de importar a tu ordenador, con el programa específico que use la radio para la que trabajas, la totalidad de audio que has grabado. Y es que una vez esté todo el sonido en tu pc podrás comenzar a trabajar.
Y un resultado posible de ese trabajo podrá ser algo así:


¿Qué hemos hecho para conseguir esto? Primero escuchamos el bruto rápidamente para hacernos una idea del tema central, la estructura de nuestro reportaje y definiremos el hilo argumental. El siguiente paso es seleccionar los cortes (partes de la grabación) que queremos ir introduciendo en el reportaje.
Los cortes no deberían durar más de 17 ó 18 segundos en un reportaje de estas características. Lo ideal con cortes entre 12 y 15 segundos.

El orden de los cortes que vamos a introducir no tiene porqué ser cronológico, sino que tienen que seguir un orden lógico que facilite la comprensión del hecho al oyente.
Se trata de que esa selección de cortes se convierta en un resumen con el que el oyente entienda qué ocurre en pocos minutos y con una sensación de objetividad por la aportación de las declaraciones.


Estructura
Aunque podemos darle una estructura típica de entrada, desarrollo y cierre; realmente en un reportaje las posibilidades son tan amplias como tu creatividad lo permita.

Lo que sí es importante que el reportaje comience con la locución del periodista para que ponga encima de la mesa  el tema; es decir, la entrada debe comportarse como una noticia radiofónica.
Pero en este momento también es muy importante llamar la atención del que nos escucha. Para ello, hay muchas alternativas: podemos abrir con una especie de sumario, con el dato más sorprendente, con una descripción colorista o geográfica, con una situación chocante, soltando un gran interrogante que haga pensar,  e incluso enfrentando dos elementos o situaciones como hemos escuchado en el reportaje anterior.
Para sorprender, de hecho, nos podemos ayudar de la música o de la inserción de efectos sonoros y de la interpretación que le dé el propio locutor. Esto lo vemos en reportajes como éste sobre El Teléfono de la Esperanza:
 

Duración
Los reportajes más habituales, los que abundan en los programas radiofónicos no suelen durar más de los 3 minutos.
Claro que también los hay de 8 o 10 minutos. Pero estos ya son considerados como reportajes en profundidad. Más allá de los 15 minutos, en radio son grandes reportajes o especiales, mucho más difíciles de encontrar.
El tiempo en radio vuela y además hay que ser dinámico. Y para dar esa sensación de movimiento al oyente, hay veces que los profesionales introducen incluso reportajes claramente informativos o contextuales, muy cortitos, que ni siquiera introducen declaraciones; están compuestos por la mera locución del periodista. Vamos a escuchar un ejemplo:


Cerrar un reportaje
Este último reportaje cumple la pauta general. Presenta un cierre con una función redundante, conteniendo el elemento o los elementos más significativos que conviene remarcar para redondear la idea del hecho.
Pero los cierres de los reportajes son otro mundo aparte. Hay quienes prefieren cerrar con alguna declaración impactante o significativa y los hay que no entienden un reportaje sin que lo cierre la voz, con un discurso explicativo y redundante, del locutor. Tú decides.

Recomendaciones
Así que si ya tienes en mente el tema de tu reportaje ten en cuenta estos 5 puntos básicos:
1. Piensa en un hilo conductor, son los cimientos
del reportaje.

2. Échale imaginación. Sé creativo con la estructura.
Atrévete teniendo siempre claro la finalidad última
informativa de tu reportaje.

3. Ten claro qué quieres contar y selecciona los
cortes que mejor lo definan.

4. Da un toque de atención con tu entrada e intenta
dejar un buen de boca al oyente con el cierre.

5. Tienes a tu disposición, efectos sonoros, música,
declaraciones, tu voz,… úsalas todas, no te prives.

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